
El pasado día 28, en la Sala Fun Club de Sevilla, tal y como ya había comentado, tocaron Alis (Pachi Delgado y compañía).
Lo primero que debo decir es que parece mentira que un concierto anunciado en Radio 3, a nivel nacional, en horario de máxima audiencia, consiguiera reunir a menos de cuarenta personas (al final del concierto entró un grupete de amigos que elevó la asistencia hasta unos cincuenta). Esta ciudad mía, en la que algunos tenéis la suerte de vivir, tiene algunas carencias graves. Y la falta de interés (tanto de las administraciones como de la iniciativa privada, pero sobre todo, del público) hacia ciertas expresiones culturales es alarmante.
La verdad es que, como suele pasar, la sala no estuvo a la altura. El sonido del Fun deja, para mi gusto, mucho que desear. Sobre todo cuando se intentan simultanear momentos sutiles con otros más cañeros.
Los dos primeros temas tuvieron a Pachi Delgado a los teclados, batería y guitarra (bajo grabado), y dado que eran temas suavitos, la voz se escuchaba fatal. Luego se incorporó un teclista, y Pachi alternó el bajo y las guitarras. Ahí empezó a sonar la cosa algo mejor.
Los temas fueron excesivamente fieles al disco, pero lo que más sorprendió fue el amago de final de concierto que llevaron a cabo a los tres cuartos de hora. La gente se quedó tan flipada que, en un principio, ni se pidieron bises. Tan sólo se oyeron algunas voces, que recordaban a alguna amante insatisfecha (cömo que ya está?????). Luego volvieron y dejaron mejor sabor de boca.
La sensación general es que demasiado hicieron teniendo en cuenta la asistencia y el ambiente (más que frío, gélido).
Lo dicho. Tenemos la oferta cultural que nos merecemos (....habrá que comprobar la asistencia a los conciertos de bandas de cornetas y tambores de estas fechas).
Un triste saludo a todos.